
Querido lector: Has llegado hasta aquí. Treinta y un días de reflexión, práctica y, espero, pequeñas transformaciones. No sé en qué punto de tu vida comenzaste este camino, pero sí sé algo: no eres la misma persona que empezó. Y no porque la vida haya cambiado a tu favor, sino porque tú has cambiado la

«La serenidad se cultiva cada día.» Pensamiento estoico:La calma interior no llega de repente, es fruto de la práctica diaria. Cada pensamiento, decisión y acción cuenta para construir un espíritu sereno y firme. El estoico sabe que la serenidad es un camino, no un destino. Introspección:Pregúntate: ¿Qué he hecho hoy para cultivar mi serenidad? Reto