«La vida sin propósito es como un barco sin timón.»
Pensamiento estoico:
Tener un propósito claro da dirección y sentido a cada acción. Sin él, la vida se vuelve errática y frustrante. El estoico cultiva un objetivo basado en valores sólidos que guía su camino con coherencia.
Introspección:
Pregúntate: ¿Qué propósito guía mis decisiones diarias?
Reto práctico:
Escribe cuál es tu propósito o cuál te gustaría que fuera. Revisa si tus acciones de hoy están alineadas con él.
P.D.: Refleja tus conclusiones en papel y profundiza con mi Diario Estoico.