«El hombre sabio es dueño de sus deseos.»
Pensamiento estoico:
Tener deseos desmedidos nos esclaviza. La verdadera libertad está en saber controlar lo que anhelamos, reduciendo el apego a lo material y lo externo. Al lograr esto, la mente se calma y el sufrimiento disminuye.
Introspección:
Pregúntate: ¿Cuántos deseos innecesarios me generan malestar o ansiedad?
Reto práctico:
Identifica un deseo que te cause preocupación o ansiedad y observa qué pasaría si no se cumpliera.
P.D.: Apunta tus reflexiones y experimenta con mi Diario Estoico.