
El estoicismo no es un conjunto de frases bonitas para colgar en la pared, ni una moda pasajera para tiempos inciertos. Es una filosofía antigua que nos recuerda algo muy actual: la vida no siempre será como queremos, pero siempre podemos decidir cómo vivirla. Su núcleo es sencillo y a la vez exigente: Al practicarlo,

«Acepta lo que no puedes cambiar, cambia lo que puedes.» Pensamiento estoico:Resistirse a la realidad solo genera sufrimiento. La aceptación no es resignación, sino reconocer que hay cosas que escapan a nuestro control. Así, podemos centrar nuestra energía en aquello que sí depende de nosotros, liberándonos de la frustración y la ansiedad. Introspección:Pregúntate: ¿Qué parte