«La virtud es la única felicidad.» — Séneca
Pensamiento estoico:
La verdadera felicidad no depende de posesiones, éxito o reconocimiento, sino de vivir con virtud: justicia, sabiduría, coraje y templanza. Cuando tu prioridad es ser una persona íntegra, las circunstancias externas pierden peso. La paz nace de hacer lo correcto, aunque nadie lo vea ni valore.
Introspección:
Pregúntate: ¿He actuado hoy con integridad, aunque haya sido en silencio y sin aplausos?
Reto práctico:
En alguna acción cotidiana, elige hacer lo justo sin esperar recompensa ni reconocimiento. Observa cómo cambia tu ánimo cuando actúas desde la virtud.
P.D.: Escribe sobre esa experiencia y lo que aprendiste. Para más ejercicios, mi Diario Estoico te espera.